Probablemente muchos oyeron hablar por primera vez de los 'fondos cuantitativos' gracias a DeepSeek y su matriz, High-Flyer Quant. Pero en Wall Street, donde el dinero nunca duerme, hay un actor aún más discreto y poderoso: Jane Street. Según informes, el año pasado generó unos ingresos por trading de 396 mil millones de dólares (unos 2,7 billones de yuanes), superando a gigantes como JPMorgan y Goldman Sachs. Con unos 3500 empleados, si estimamos un margen de beneficio del 65-70%, el beneficio por persona alcanza los 8-9 millones de dólares. Entre empresas con más de 1000 empleados, casi nadie lo iguala. Para comparar, Citadel Securities tiene un beneficio por persona de unos 3,6 millones, Hudson River Trading (HRT) unos 6,6 millones, e incluso Nvidia, tan popular, solo unos 2,9 millones. En cuanto a salarios, la empresa pagó 93,8 mil millones de dólares en compensaciones, lo que da un promedio de 2,68 millones de dólares (unos 18,25 millones de yuanes) por empleado. ¿Cómo lo logran? ¿Y quién puede trabajar allí? Los salarios de entrada para traders cuantitativos e investigadores son de 300.000 dólares, más bonos anuales. En la industria, es un nivel de 'techo'. Pero para ganar eso, hay que ser excepcional. Un exempleado dijo que buscan 'talento en bruto' (raw talent), no conocimientos prefabricados. Por ejemplo, personas que hayan tomado decisiones bajo incertidumbre y asumido consecuencias económicas. La entrevista tiene dos fases: telefónica y presencial. Evalúan resolución de problemas, probabilidad, programación, análisis de datos e intereses personales. Errores comunes: exceso de confianza, pensar en silencio (piensa en voz alta), rechazar apostar (no asumir riesgos) y aceptar una mala oferta en pánico. Una anécdota: una candidata jugó ajedrez verbal en el metro de Nueva York desde Fulton Street hasta Central Park, y perdió en Times Square a medio camino. Sin tablero, ruido y tiempo limitado: eso es trading cuantitativo. La cultura empresarial también es única: no hay CEO, sino unos 30-40 socios senior que deciden colectivamente. Es una 'comuna anarquista extremadamente rentable', según el Financial Times. Los empleados rara vez son despedidos. Pueden invertir en el fondo interno y mantenerlo si no se unen a competidores. No usan cláusulas de no competencia (non-compete), algo raro en Wall Street. La empresa se expande globalmente: duplica su oficina en Londres, crece en Nueva York y Hong Kong. Su capital propio creció un 2000% desde 2016, hasta 450 mil millones de dólares. Invierte en IA: es inversor importante en Anthropic y ha comprometido 10 mil millones en CoreWeave para computación. Jane Street está evolucionando de firma de trading cuantitativo a plataforma financiera intensiva en computación. Pero no está exenta de controversia. Fundada en 1999 por exempleados de Susquehanna International Group (SIG), que los demandó por robo de información, aunque el caso se desvaneció. Empezó con ADR y luego se centró en ETF, entonces un nicho. Su modelo de creación de mercado (market making) aprovecha pequeñas diferencias de precios. Hoy, el mercado de ETF ha crecido billones, y Jane Street, junto a Citadel Securities y SIG, ha prosperado. Recientemente, ha sido acusada de uso de información privilegiada en el caso Terraform Labs y de manipulación de mercado en India (lo niega). Pero sigue adelante con cripto: 'Siempre participamos de manera reflexiva y continuaremos haciéndolo'.