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GM apuesta por baterías de sodio para romper la dependencia de China

General Motors desarrolla celdas de sodio con la startup Peak Energy para reducir la dependencia de China, mientras Ford enfrenta críticas del gobierno de Trump por sus lazos con CATL.

Fuente: CNBC

La carrera por las baterías se ha convertido en un asunto de seguridad nacional en Estados Unidos. Mientras el gobierno de Trump presiona a las automotrices para que corten sus vínculos con la cadena de suministro china, General Motors ha decidido jugar una carta distinta: desarrollar tecnología propia que, según la compañía, pueda superar a la que hoy domina el mercado. La disputa entre ambas estrategias —licenciar tecnología china o construir una alternativa doméstica— definirá el futuro del sector durante la próxima década.

Laboratorio de baterías de General Motors en Detroit

Puntos clave del anuncio

  • GM desarrolla celdas de sodio con Peak Energy. La automotriz de Detroit trabaja junto a la startup con sede en Denver para crear baterías de iones de sodio destinadas principalmente a sistemas de almacenamiento de energía (ESS, por sus siglas en inglés), dispositivos estacionarios para hogares, empresas y centros de datos. La producción comercial se espera alrededor de 2029.

  • El objetivo es una cadena de suministro doméstica. Kurt Kelty, vicepresidente de baterías y sostenibilidad de GM, explicó que la meta es que en dos o tres años la compañía cuente con fuentes nacionales para sus celdas. La idea es depender menos del litio y del sulfato ferroso, materiales que China controla en gran medida.

  • El sodio proviene de la ceniza de soda. A diferencia del litio, el sodio puede obtenerse de recursos abundantes en Estados Unidos, lo que reduce la exposición a cuellos de botella geopolíticos. GM sostiene que esta química también tolera mejor las temperaturas y puede funcionar sin refrigeración activa, un componente costoso y complejo en los ESS.

  • Ford quedó en el centro de la polémica. Días antes de las declaraciones de Kelty, el secretario de Transporte, Sean Duffy, expresó su "profunda preocupación" por los lazos de Ford con empresas chinas, en particular por la licencia de tecnología de CATL para celdas LFP. Ford es el mayor productor de vehículos ensamblados en Estados Unidos, lo que hace más llamativa la crítica.

  • China domina la cadena global. Según la Agencia Internacional de Energía, el país produce cerca del 85% del material activo de cátodo y más del 90% del de ánodo a nivel mundial, lo que se traduce en un control cercano al 80% de la producción de baterías. Esa concentración explica por qué Washington considera el sector estratégico.

  • GM invierte 900 millones de dólares en laboratorios. La compañía destina ese monto a nuevas instalaciones en su campus tecnológico en las afueras de Detroit, incluida una planta de más de 500.000 pies cuadrados para el prototipado de celdas que comenzará a operar este año.

  • La estrategia es "saltar por encima" de China. Kelty repitió que competir de frente o imitar lo que ya existe en el mercado chino sería muy difícil. Su apuesta es desarrollar una tecnología diferente y mejor que pueda abastecerse localmente.

  • Los expertos piden cautela. Sam Abuelsamid, analista de Telemetry, advirtió que domesticar toda la cadena de suministro llevará años y recordó que China también avanza en química de sodio. Aun así, considera que el sodio podría ser más barato y sencillo de producir que el LFP.

  • Análisis: dos caminos para un mismo problema

    La decisión de GM no es solo tecnológica, sino también política y reputacional. Al apostar por el sodio, la compañía se posiciona como el actor que cumple con el discurso oficial de Washington sin renunciar a la innovación. Ford, en cambio, eligió la vía pragmática del licenciamiento con CATL, una ruta más rápida y barata para producir celdas LFP, pero mucho más vulnerable a la presión regulatoria. Es probable que esa asimetría se convierta en un argumento de marketing y de negociación con el gobierno en los próximos meses.

    Sin embargo, conviene mirar los números con perspectiva. Los 900 millones de dólares que GM destina a sus laboratorios son una fracción de lo que requeriría desplazar la hegemonía china en toda la cadena de valor, desde la minería hasta el refinado. La propia AIE advierte que reconstruir esa infraestructura en Occidente tomará décadas y exigirá incentivos sostenidos. La ventaja del sodio es real —materiales abundantes, menor necesidad de refrigeración, costos potencialmente más bajos—, pero su densidad energética sigue siendo inferior a la del litio, lo que lo hace más apto para almacenamiento estacionario que para vehículos de largo alcance.

    El contexto competitivo tampoco es estático. China no solo controla el presente del LFP; también investiga activamente el sodio. Si Pekín logra escalar esa química antes que Detroit, la ventaja que GM pretende construir podría diluirse. La verdadera carrera no es entre empresas, sino entre ecosistemas industriales completos: uno que ya está consolidado y otro que apenas comienza a levantarse con dinero público y privado.

    Para los consumidores y para el mercado energético, el resultado más probable en el corto plazo es una convivencia de tecnologías: litio y LFP para movilidad, sodio para respaldo estacionario. La pregunta de fondo es si Estados Unidos aceptará pagar un sobrecosto durante la transición o si, como sugiere la presión sobre Ford, priorizará la seguridad de suministro por encima de la eficiencia inmediata.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué son las baterías de iones de sodio y en qué se diferencian de las de litio? Utilizan sodio en lugar de litio como portador de carga. El sodio es mucho más abundante y barato, y las celdas toleran mejor las temperaturas extremas, aunque almacenan menos energía por kilogramo. Por eso se consideran ideales para sistemas estacionarios de almacenamiento más que para autos de gran autonomía.

    ¿Por qué el gobierno de Trump criticó a Ford y no a GM? Porque Ford licenció tecnología de la china CATL para producir celdas LFP, un vínculo directo con una empresa del país rival. GM, en cambio, presenta su estrategia como un desarrollo íntegramente estadounidense, aunque todavía use materiales chinos en otras químicas mientras madura su alternativa de sodio.

    Fuente: https://www.cnbc.com/2026/09/12/gm-us-battery-development-ford-china-ties.html

    Etiquetas

    #general motors#baterías de sodio#ford#catl#cadena de suministro#vehículos eléctricos

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